Sunday, January 5, 2014

Motor del Ritmo para el 128

A mediados del año 1983, Sevel Argentina SA, presentó el Fiat 128 Super Europa 1500 con un nuevo motor de 1.498 centímetros cúbicos de cilindrada que era el mismo que equipaba al Fiat Ritmo en Italia.

El Fiat 128 Super Europa 1500 de 1983 de la empresa Sevel Argentina.


El nuevo motor le daba una potencia de 82 CV DIN a 5.500 revoluciones por minuto y la compresión era de 9,2:1. La nueva motorización equivalía a un 36,6% de mayor potencia con respecto al motor de 1.300 centímetros cúbicos.
La caja de velocidades era de 5 marchas adelante y retromarcha. Por supuesto que la tracción era delantera con su motor transversal. El Fiat 128 había aparecido en el mercado argentino en 1971y significó la llegada de un automóvil moderno para los usuarios argentinos.

El tren delantero había sido modificado dadas las mayores prestaciones del nuevo Super Europa 1500. Presentaba brazos de reacción y barra estabilizadora.
La carrocería autoportante había sido reforzada por la mayor potencia del motor de litro y medio. También la corrosiónhabía sido tenida en cuenta por los ingenieros de Sevel Argentina y el Super Europa 1500 venía con fondo anticorrosivo por sistema cataforético y una capa gruesa de cloruro de polivinilo en su parte inferior.

El aire acondicionado, los levanta vidrios delanteros, los vidrios totalizados y la pintura metalizada era opcionales para el nuevo 128.

Esta breve nota es un avance de otra con mayor profundidad de este modelo ofrecido por la empresa Sevel en el país.

La fotografía del Fiat 128 Super Europa 1500 fue tapa de la revista Su Autonúmero 40 de julio de 1983.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



Archivo de autos es editado sin computadora, sin escáner y sin Internet propios. Todo lo publicado en el sitio es armado en un ciber. Es por falta de recursos económicos, no por una política editorial.

Saturday, January 4, 2014

La Preguntita del Domingo

Hoy día, en pleno siglo XXI, los automóviles de un solo volumen son moneda corriente y varias empresas automotrices cuentan en sus catálogos con un modelo o varios con esta característica. Pero hubo un inicio de estos automóviles, que fueron cuestionados por romper con los clásicos moldes de dos y tres volúmenes. Para jugar durante esta primera semana de 2014 les propongo que me contesten lo siguiente:


¿Qué marca identificó a este vehículo y qué mecánica lo impulsaba?

Por ser la primera Preguntita del año, y ya que muchos seguidores argentinos, estarán de vacaciones la incógnita es doble. Tómense su tiempo para responder, recuerden que tienen tiempo, durante la semana, y que no gana el que responde primero sino todos los que lo hacen en forma correcta.
La fecha tope para contestar es el viernes 10 de enero a las 19 horas.
¡Suerte para todos!

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



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Dos autos y una casa rodante

Un viaje de vacaciones a Mar de Ajó en dos automóviles y una casa rodante. Un campamento frente al Mar Argentino a mediados de los años ’80. Un grupo de personas vacacionando en el mes de enero.

Parte del campamento en las playas de Mar de Ajó en enero de 1986.


Mi padre había comprado un Renault 6 GTL modelo 1981 de color azul y lo usaba para nuestros viajes de fin de semana a San Miguel. Cuando se acercaba el verano de 1986 decidió comprar una rural Ford Falcon modelo 1977 de color verde. Que estaba en muy buen estado y era el modelo de lujo, la que traía el vidrio de la luneta trasera eléctrico. Toda una tecnología para aquellos años en Argentina.

En vistas de la proximidad de las vacaciones, durante el mes de enero de 1986, compró una casa rodante usada. A la que la pusimos en condiciones en la casa de mi abuela Adelina en San Miguel. Hubo que arreglarle algunas cosas y pintar otras.

Así el equipo de transporte se integraba por la Falcon rural, tirando la casa rodante y el Renault 6. Semejante transporte porque seríamos nueve los integrantes de esas vacaciones  en las playas de Mar de Ajó en el verano de 1986.

El staff se integraba por mi padre, Lorenzo, la mando de la rural Falcon, mi madre, Rosa, mi madrina, Olga, mi abuela Adelina y mi tía abuela, Estela, los ocupantes. En el segundo vehículo, el Renault 6, los pasajeros eran, mi padrino, Oscar, la hija de él, Sonia, mi hermana, Alejandra y yo al mando, ya que mi padrino nunca aprendió a manejar.

Conformado el equipo partimos rumbo a la Costa Atlántica, por la vieja Ruta 2, hoy autovía, hasta el empalme con la Ruta 36, que nos llevaría hasta la Ruta11, ya asfaltada para 1986. Con la consabida parada en Pipinas para reponer combustible y descargar las vegijas.

El viaje de ida fue sin contratiempos y de noche. Llegamos a Mar de Ajó muy temprano por la mañana. A unos nueve kilómetros, uno por persona, al sur de Mar de Ajó, armamos nuestro campamento, que parecía una pequeña villa veraniega.

Porque además de la casa rodante, que era para cuatro personas, llevábamos dos carpas, dos ante comedores, un alero y un baño. La casa rodante tenía uno de los ante comedores, que se adosaba a la carrocería y permitía otro ambiente donde realizábamos nuestras comidas diarias.

Mis padrinos habían llevado una carpa para cinco personas, pero solo ellos dos pernoctaban en ella. La carpa también les servía para guardar los bártulos con la ropa que usarían en las vacaciones.

Mis viejos y yo dormíamos en otra carpa para cinco personas, que por delante tenía puesto el otro ante comedor. Al cual mi padrino bautizó: “La matera”. Porque allí solían desayunar con mates con mi madrina. Un alero naranja, que había sido un sobretecho de una carpa era otro refugio en busca de sombra.

En casa rodante dormían mi tía abuela, mi abuela, la hija de mis padrinos y mi hermana. Así todos los integrantes del campamento tenían un lugar donde descansar por las noches. Ya que dormir la siesta era una tarea insana, por el calor que toman las carpas y la casa rodante. Lo mejor era estar a la sombra de un alero.

El campamento se complementaba con un baño de color azul. ¡Ah! Me olvidaba de la bomba de agua para tener agua dulce para lavar la ropa, los cacharros y la cabeza para sacarnos la sal del agua de mar del pelo. Y por supuesto la consabida soga para secar la ropa.

Otra vista del campamento de enero de 1986 en las playas de Mar de Ajó.

Un día apareció una señora que le pidió prestada, a mi padre, una plancha para cocinar unos bifes. Mi viejo averiguó sino la íbamos a usar y se la prestó. La mujer le preguntó: “¿a qué hora desarman todo y se van?”. “¿Cómo?”, le respondió mi padre. “Le digo a que hora se van de la playa”, dijo la mujer. “Señora nos llevó tres días armar todo el campamento”, le contestó mi padre. “¿Se quedan en la noche?” inquirió la señora.

Ante la nueva pregunta mi padre le dijo que hacíamos diez días que estábamos acampados en el lugar. La señora no podía entender y manifestó su miedo por la noche. Mi padre le dijo que el miedo lo teníamos, nosotros, durante el día cuando llegan los turistas a la playa. No por inseguridad, sino por intranquilidad.

Aquellos que tuvieron la suerte de acampara junto al mar saben de qué hablo. Al quedar casi desierta la playa la tranquilidad aflora. Como cuando llegan las gaviotas, de quién sabe donde, a comerse los restos de comida que dejaron los turistas en el día. Ahí es cuando la playa te pasa a pertenecer, por lo menos hasta el otro día a media mañana, cuando aparecen los primeros turistas con el fin de pasar el día.

Las compras de alimentos la hacíamos en el pueblo de Mar de Ajó en una carnicería y verdulería. Como éramos nueve para comer las compras eran abundantes. Tanto era así que solíamos salir del local con un cajón de madera lleno de alimentos comprados para saciar nuestro hambre. Un día al salir con el consabido cajón, que llevaban en andas mi hermana y la hija de padrino, ambas chicas de unos quince años, iban al coro de “somos muchos, somos muchos”.

Lo decían porque algunas personas que esperaban para hacer sus compras, miraban azoradas, como esas dos niñas salían con un cajón llevo de verduras, frutas y carne. Las chicas no querían pasar vergüenza por la cantidad de alimento que portaban en sus manos.

Para realizar las compras usábamos el Renault 6. Como cuando regresamos, un sábado a la tarde, de misa en la capilla de Mar de Ajó. Una tormenta se había armado como para alquilar balcones. Viento fuerte, muy fuerte, que volaba todo lo que podía a su paso. Nosotros nos metimos en el auto y salimos disparados para el campamento.

A bordo del Renault íbamos mi madre, mi tía abuela, mi madrina, la hija de ella, mi hermana y yo de chofer. El camino de regreso lo hicimos en santiamén. Volaba por las calles de tierra desiertas. Todo para llegar cuanto antes al campamento en el que habían quedado mi padre, mi padrino y mi abuela. Llegamos pronto. En la playa no quedaba nadie. Todos habían salido disparando por el frente de tormenta que se había armado.

El viento paró y la lluvia no fue nada en comparación con el presagio que anunciaba. Pero el susto igual lo tuvimos. Pensábamos que las carpas se las llevaba el viento, junto con la casa rodante. Por suerte nada de eso pasó. Son gajes de la vida de campamento.

Pero todo eso bien vale la pena por los quince días que se pasan en la playa. Eran la mejor forma de reponerse de las tensiones y cargas del año. Uno se energizaba para afrontar con mejores condiciones el nuevo año que había comenzado. Felices días de campamento junto al mar.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



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La Respuestita del Sábado

NSU Prinz 110 y su tablero


La respuesta correcta a la última Preguntita del Domingo de 2013 era NSU Prinz 110, de ese automóvil era el tablero que nos sirvió para jugar durante esta semana que pasó. No hubo ganadores.

NSU Prinz 110 de 1965. Es una gentileza de Viejas Automundo.


El NSU Prinz 110 era un nuevo modelo de la empresa NSU Motorenwerke AG de Alemania y correspondía a la evolución del NSU Prinz 1000. Su motor había ganado en cilindrada ahora tenía 1.085 centímetroscúbicos y una potencia de 53 HP a 5.500 revoluciones por minuto.

El tablero del NSU Prinz 110 de 1965. Es una gentileza de Viejas Automundo.

El motor era de cuatro cilindros, ubicado en forma transversal en la parte posterior del automóvil y refrigerado por aire. Su velocidad máxima estaba en los 145 kilómetros por hora y se lo podía pedir, en forma opcional, con frenos a disco en las ruedas delanteras al igual que el NSU Prinz 1000 TT.

El 110 tenía una nueva carrocería con una mayor distancia entre ejes, que era de 2.440 milímetros. También había ganado en ancho en sus trochas delantera y trasera. Respectivamente 1.280 milímetros y 1.250 milímetros.

Las fotos son una gentileza de Viejas Automundo.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos


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Friday, January 3, 2014

El chiste de cada semana

Los autos raros nos ceden el espacio para una nueva sección: auto humor. El humor ha estado presente desde el inicio mismo del automovilismo. A lo largo de las décadas ha ido acompañando la evolución del automóvil.

Ilustración de John Leech para la revista humorística Punch de Gran Bretaña.


En un principio, los autos, eran vistos con recelo por muchos en distintas partes del planeta. Hasta algunos con una “fina” visión del futuro les auguraron una corta vida. Ya lleva casi 130 años de existencia y esas “visiones” pasadas no fueron ciertas.

Hoy arrancamos con la prehistoria del automóvil y que eran los vehículos movidos a vapor. Un dibujo de John Leech para la revista humorística inglesa “Punch”de 1840 nos muestra a la reina Victoria y el príncipe consorte en Hyde Park, Gran Bretaña, escoltados por una guardia de “caballos de vapor”. Ya se comenzaba a hablar en términos técnicos con la aparición de los motores movidos a vapor.

La ilustración apareció publicada en la Enciclopedia Autorama en el número 41 del 30 de agosto de 1968.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



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Thursday, January 2, 2014

Tres carburadores para el Torino

El Torino 380W venía equipado con tres carburadores Weber 45 DCOE 17 y así lo cuenta esta extraña publicidad que no “firma” IKA (Industrias Kaiser Argentina SA).

Publicidad aparecida en la revista Automundo 134. Gentileza de Viejas Automundo.


Pero hay un dato adicional y es que la agencia publicitaria Núcleo era la encargada habitual de manejar la cuenta de IKA. La publicidad del 28 de noviembre de 1967, y que apareciera en la revista Automundo número 134, nos narra las bondades del uso de los tres carburadores Weber en el tránsito urbano.

El Torino tenía un año de vida en Argentina y ya había cosechado muchas victorias en el TC (Turismo Carretera), a partir de febrero de 1967, cuando ganara la Vuelta de San Pedro.

Una extraña publicidad sin marcas a la vista, pero mencionándolas en el texto. La publicidad es una gentileza de Viejas Automundo.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



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Wednesday, January 1, 2014

Un elegante francés

Una marca francesa que ya no existe, la Th. Schneider. Esta empresa fabricó autos de calle y de competición. Hoy vemos un modelo de 1913un torpedo sport de dos puertas y cuatro plazas. El catálogo nos recuerda su incursión en las carreras de automóviles, con una pequeña viñeta de un modelo de competición en la parte superior.

Catálogo de la empresa francesa Th. Schneider y un modelo de 1913. Gentileza de Enciclopedia Autorama.


El modelo de 1913 tenía una cilindrada de 725 centímetros cúbicos de 14/16 HP. El motor era de cuatro cilindros con un diámetro de cilindro de 82,5 milímetros y una carrera del pistón de 140 milímetros.

El Th. Schneider 14/16 HP de 1913 tenía un largo total de 3500 milímetros y su peso era de 850 kilogramos. Su precio era de 10.000 francos y 500 francosmás por el modelo de chasis largo.

Las ruedas eran de rayos de alambre con tuerca de sujeción central algo que mucho más tarde sería de uso común en muchos autos deportivos.

Otra particularidad del Th. Schneider era su radiador detrás del motor al lado del tanque de combustible y muy cerca del parabrisas.

La ilustración apareció en la Enciclopedia Autorama número 37 del 26 de julio de 1968.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



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