Monday, June 24, 2013

Autodata

La Copa de Autos Ligeros


La Coupe de Voitures Légères (Copa de Autos Ligeros) se desarrolló, por varios años, en Francia. Hoy, 25 de junio, pero de 1911 se disputó otra edición de esta copa que buscaba publicitar los automóviles livianos y demostrar sus capacidades.

 Los tres Arrol-Johnston que participaron de la Copa de Autos Livianos en 1911.
La foto es de
 la Enciclopedia Autorama del 30 de agosto de 1968.


En esa oportunidad tres automóviles Arrol-Johnston, de origen escocés, participaron de la Copa de Autos Ligeros. Los pilotos fueron Reid, Resta y Hodge que se adjudicaron el puesto 7º, 8º y 12º respectivamente.

Una de las tantas competencias que se realizaban en el territorio francés por rutas abiertas. Todas ellas a modo de publicitar y dar a conocer al público las bondades del uso del automóvil. La mayoría de esas carreras se tuvieron que abandonar a medida que los autos se hicieron más rápidos.

En este tipo de competencias los autos estaban prácticamente estándar, tal como podía adquirirlos cualquier cliente que se interesara por ellos.

La foto de los tres Arrol-Johnston salió publicada en la Enciclopedia Autorama número 41 del 30 de agosto de 1968.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos


Sunday, June 23, 2013

Fiat 125 1967

La empresa italiana Fiat Auto SpA lanza al mercado su nuevo modelo el Fiat 125en 1967. La característica más notable de esta berlina era su motor con dos árboles de leva a la cabeza. Algo inusual en un auto familiar y de calle. Este tipo de motores estaba, por lo general, destinado a autos de grandes prestaciones deportivas. El 125 era la sumatoria de varios modelos anteriores de la empresa de Turín. El piso de la carrocería derivaba del Fiat 1500, lo mismo que la suspensión delantera y la caja de cambios. El eje trasero derivaba del Fiat 124 Dino. El estilo exterior de la carrocería era una nueva versión del Fiat 124. De esta manera Fiat reemplazaba al Fiat 1500 en Italia. Recién en 1972 saldrá el Fiat 125, en el mercado argentino. Para conocer más detalles del Fiat 125 italiano pueden visitar este enlace:



Marca: Fiat  Modelo: 125  Año: 1967
Motor: naftero  Ubicación: delantero  Marca: Fiat 125 A000
Cilindros: 4 en línea  Cilindrada: 1608 cm3  Diámetro: 80 mm.  Carrera: 80 mm.
Potencia: 90 CV DIN  RPM: 5.6000  Compresión: 8,8:1
Tracción: trasera  Caja de velocidades: 4 marchas adelante y retroceso
Suspensión delantera: independiente con resortes helicoidales y amortiguadores hidráulicos con paralelogramo deformable
Suspensión trasera: eje rígido con elásticos con Uniflex con reactores superiores longitudinales y amortiguadores hidráulicos
Frenos delanteros: a disco con servo  Frenos traseros: a disco con servo
Neumáticos: 175 SR 13
Dimensiones: Largo:4.223 mm.  Ancho: 1.611 mm.  Alto: 1.440 mm.
Distancia entre ejes: 2.505 mm.  Trocha delantera: 1.313 mm.  
Trocha trasera: 1.291 mm.  Plazas: 5  Carga útil: 400 kg.
Peso: 960 kg.  Velocidad máxima: 164,1Km/h test de la revista Oggi Illustrato

Autor: Mauricio Uldane
Escaneo: Julián Pérez
Fuente: Revistas Parabrisas y Automundo

Saturday, June 22, 2013

La Preguntita del Domingo

Al principio de la aparición del automóvil las calles parecían suficientes para su desplazamiento, pero el aumento del tránsito comenzó a complicar las cosas. Así que las autoridades de los diferentes países pensaron como resolver el tránsito desmadrado y la respuesta fueron: las autopistas.


¿Qué país tuvo la primera autopista del mundo?

Todo indica una respuesta casi cantada, pero no es ese el resultado. Hay que pensar muy bien la respuesta o conocerla de antemano.
Tienen toda la semana, hasta el viernes 28 de junio a las 20 horas, para lograr dar con la respuesta correcta.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos


La Respuestita del Sábado

Le hice un rasponcito al auto


Había que acertar con la marca del automóvil siniestrado de la vieja fotografía. El auto estimo que era un Valiant III por lo poco que quedaron del los aros de aluminio de los faros delanteros. El Valiant chocó en la ciudad de Buenos Aires. No hubo ganadores.

La foto del choque salió publicada en el diario La Prensa del miércoles 11 de marzo de 1970.


El choque se produjo el martes 10 de marzo de 1970. Cuando el Valiant III chapa 059954 chocó contra un árbol ubicado en la vereda de la Avenida Figueroa Alcorta, casi esquina con Tagle, en la ciudad de Buenos Aires. Donde hoy se encuentra ubicado el Canal7 de la Televisión Pública.

En esa plaza, por aquellos años, había una hermosa plaza donde el autor de estas líneas aprendió a andar en bicicleta. Que cosas por cosas del destino concurría con bicicleta dentro del baúl de un Valiant IV. ¿Existen las casualidades?

Les publico la foto con su epígrafe completo tal cual como salió publicado en el diario La Prensa el miércoles 11 de marzo de 1970.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos


Friday, June 21, 2013

Autodata

El contrato de Porsche


El 22 de junio de 1934 el ingeniero Porsche firmaba un contrato con la RDA (Reichsverband Der Automobilindustrie EV, Asociación Alemana de Industrias Automotrices) para el desarrollo de un auto del pueblo (volkswagen) en un lapso de 10 meses.

El ingeniero Porsche junto a un prototipo del auto del pueblo.
La foto es una gentileza de http://www.leftlanenews.com/atlanta-says-no-to-ferdinand-porsche-avenue-cites-nazi-ties.html


Ferdinand Porsche había creado su propia empresa de diseño automotriz en 1931 que se denominaba Dr. Ing. h. c. F. Porsche GmbH. Así es como su empresa firma contrato con el estado alemán.

Previamente en marzo de 1934 el ingeniero Porsche había presentado un proyecto de auto del pueblo al Ministerio de Transporte de Alemania.
Durante el Salón de Berlín se habló por primera vez en público de la construcción de un auto del pueblo. Eso fue el 8 de marzo de 1934. Ahí se establecieron las características técnicas del futuro auto.

Queda para otra nota averiguar a quién se le ocurrido por primera vez la idea de un auto del pueblo. Hubo en esa década, la del treinta, muchos intentos similares de autos económicos y para ser fabricados en grandes series.

La foto es una gentileza de

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos


Wednesday, June 19, 2013

Morris Cowley de 1924

El Morris Cowley de 1924 era el sucesor directo del modelo Oxford. Al que se conocía popularmente como Bullnose (nariz de toro) por la forma de la máscara del radiador. Así fue como el Cowley pasó a denominarse igual, porque conservaba el mismo diseño de radiador.

Morris Cowley de 1924. La foto fue tomada de la Enciclopedia Autorama del 1 de noviembre de 1968.


Este auto de origen inglés también se exportó a Francia, aunque conservando el volante a la derecha. La empresa francesa que lo representaba era la León Bollée, que había sido adquirida por William R. Morris con la idea de tener una base en la Europa Continental.

El Morris Cowley venía con llantas tipo Sankey. Esas llantas eran de chapa estampada compuestas de dos partes ensambladas entre sí. Las llantas Sankey tenían rayos al igual que las de madera y acero.

La foto está extraída de la Enciclopedia Autorama48 del 1 de noviembre de 1968. Gracias a Julián Pérez por la digitalización de la vieja fotografía.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos


Monday, June 17, 2013

El Ranquita

Historias a bordo de un viejo Ford A que el autor de estas líneas bautizó Ranquita siendo muy chico. Relato de viajes en ese auto de la década del ’30 que nos llevó a la familia a distintos lugares.

Foto del Ford A sedan 2 puertas modelo 1930.
La foto fue tomada el 22 de enero de 1964 en las playas de 

Mar de Ajó, provincia de Buenos Aires, Argentina.


Mi padre compró un Ford A modelo 1930, el que nos muestra la vieja fotografía. En esa foto mi padre está al mando del viejo Ford A y yo lo asisto como navegante con mis tres años de vida. Lo que se ve a espaldas del Ford A es el Mar Argentino y la foto fue tomada en las playas de Mar de Ajó.

Allí, con solo 3 años, conocí el mar al cual no pudo meterme mi madre, Rosa,  bajo ningún concepto. Solo logró meterme en un balde plástico lleno de agua de mar. Ese fue mi primer baño de mar. El correr de los años me amigaría con el mar. La inmensidad y su ruido lograron acobardarme de ingresar en esas aguadas saladas.

Lo que si recuerdo de ese viaje, que hicimos con mi madre, mi padre, mi tía abuela, mi tío materno y yo, fue una anécdota sobre la conducción del Ford A. Mi padre le cedió el volante a mi tío Máximo, un joven en 1964, para descansar de la conducción. Al poco tiempo de estar al volante mi tío Máximo pasó unas vías en la Ruta2, cerca de Dolores, como venía. Mi padre que dormitaba se despertó sobresaltado. “Pará que me vas a destrozar el auto” profirió a voz en cuello. Fue el fin de la conducción de mi tío.

Recuero el cimbronazo y que estaba en brazos de mi tía abuela, que justo un momento antes me había cambiado de lado, sino mi dulce cabecita hubiera dado de lleno en la carrocería del viejo Ford A.

Una vez en la casa de la tía Chencha, tía de mi madre, había llovido tanto que la calle de tierra estaba en un estado calamitoso. Todos los presentes le dijeron a mi viejo que se iba a quedar encajado con el auto. Mi padre les dijo que no, el Ranquita no se encajaría. Lo puso en marcha y salimos como si nada por la calle anegada de agua y barro por doquier. Pero no le bastó con eso sino que dio la vuelta manzana y pasó nuevamente por la casa de la tía Chencha.

Durante muchos años viví en el barrio de Recoleta y los fines de semana íbamos, con mi familia, a la casa de mi abuela paterna en San Miguel. Localidad que es mi actual morada desde hace más de 20 años.

Un día sábado, por la tarde, al llegar a la casa de mi abuela comenzó a granizar con tal intensidad que tuvimos que quedarnos dentro del Ranquita esperando que cesara de caer la piedra.

Se juntó tanto granizo que el suelo se puso blanco como si hubiese nevado. Por suerte el Ranquita aguantó el chubasco como si nada y resistió el incesante golpeteo del granizo en su carrocería.

El nombre de Ranquita se lo puse yo, según el relato de mis padres, la verdad que no lo recuerdo. Me dicen que se lo puse por el sonido de su motor. Sonido característico para los que alguna vez oyeron marchar a un Ford A. Para muchos el mejor auto que construyó Henry Ford.

Lo cierto es que en Argentina hubo muchos Ford A, tantos que somos el segundo país, luego de Estados Unidos, en tener unidades en el país. Un auto sumamente popular y confiable.

El Ranquita tal vez sea mi primer contacto con un auto. Quien diría que con el paso del tiempo terminaría contado historias sobre viejos autos que supimos conseguir. Sobre todo si tenemos en cuenta que el Ford A, el Ranquita, tenía 34 años de prestar servicios a sus dueños.

Creo que hay algo premonitorio en todo esto. Un viejo auto, que ya no correspondía a su contemporeanidad, pero que seguía en perfecto estado de conservación y funcionando todos los días. Un verdadero auto vivo y no una pieza de museo para contemplar y admirar. Algo vivo y con un uso práctico. Un viejo auto al fin y al cabo.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos


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